S.I.T - Solidaridad Internacional Trinitaria

Solidaridad Internacional Trinitaria parte como deseo de la Orden Trinitaria para dar forma a las manifestaciones a favor de los cristianos perseguidos de la Familia Trinitaria y de todas las personas que están sensibilizados en este drama contrario a la libertad religiosa.La Orden de la Santísima Trinidad y de los Cautivos’ (en latín Ordinis Sanctae Trinitatis et Captivorum), conocida también como Orden Trinitaria o Trinitarios, es una familia religiosa fundada por el francés Juan de Mata (1154-1213), de origen provenzal, con Regla propia, aprobada por Inocencio III el 17 de diciembre de 1198, a la que se unió la praxis de Félix de Valois (cofundador de la Orden). Es la primera institución oficial en la Iglesia dedicada al servicio de la redención con las manos desarmadas, sin más armadura que la misericordia, y con la única intención de devolver la esperanza a los hermanos en la fe que sufrían bajo el yugo de la cautividad. Es también la primera Orden religiosa no monástica y una de las principales órdenes religiosas que se extendieron por España y Europa durante la Baja Edad Media.

Cuando Juan de Mata y los primeros hermanos de la Casa de la Santísima Trinidad y de los Cautivos comienzan a movilizarse en torno a la misión que sienten como propia, se habían dado en la Iglesia, especialmente en España, muchos episodios de intercambio y liberación de esclavos. Santo Domingo de Silos fue en el siglo anterior el gran libertador de cautivos cristianos en el norte de África. Lo que diferencia a la empresa de los hermanos trinitarios es la voluntad de diálogo, de comprensión, de liberación mutua: Cristo nos libera a todos, cristianos y musulmanes. Poco tiempo después de conseguir la aprobación de la Regla Trinitaria, Juan de Mata recibe de Inocencio III una carta dirigida al ilustre Miramamolín, rey de Marruecos y a sus súbditos fechada el 8 marzo de 1199. Acababa de heredar el califato almohade marroquí Muhammad An-Nasir, hijo de Yusuf II al-Manşūr. El Papa llama al califa Miramamolín, que se ha tomado comúnmente como nombre propio pero que es en realidad la latinización del árabe Amir ul-Muslimīn ‘Príncipe de los Creyentes’. La carta justifica el empeño de Juan de Mata como una de las obras de misericordia que nuestro Señor Jesucristo encomendó a sus fieles en el evangelio…, la redención de cautivos.

Tanto en la Regla como en la carta del papa al rey de Marruecos destaca especialmente la práctica del intercambio o canje, y aquí se puede ver la mano personal de Juan de Mata, que personalizaba de este modo la visión que tuvo en su Primera Misa y que le llevó a la fundación de la Orden: la redención de Cristo llega a todos y para ello debe previamente materializarse la liberación de la persona. No tuvo que ser nada fácil introducir esta idea en la sociedad belicista de la época, pero ambos documentos confirman que el hermano Juan consiguió imponer esta importante cuña, no solo con miras a los fines de la Orden, sino seguramente también a rebajar la tensión socioreligiosa del momento, por el ambiente de desilusión general a causa del fiasco de la Cuarta Cruzada.

En varias ocasiones quienes se intercambiaban por los cautivos cristianos eran los mismos religiosos. En el siglo XVII recorrió España como la pólvora la noticia de los trinitarios Bernardo de Monroy, Juan del Águila y Juan de Palacios, que murieron en las mazmorras de Argel después de pasar varios años esperando su liberación; se habían intercambiado por varios cautivos cristianos para cuya liberación no llegaba el dinero. El mejor resumen de este heroico canje lo hace Miguel de Cervantes en su novela La española inglesa (1613): “Trujéronnos a Argel, donde hallé que estaban rescatando los padres de la Santísima Trinidad; hablélos, díjeles quién era; y movidos de caridad, aunque yo era extranjero, me rescataron en esta forma: que dieron por mí trescientos ducados, los ciento luego, y los doscientos cuando volviere el bajel de la limosna a rescatar al padre redentor, que se quedaba en Argel empeñado en cuatro mil ducados, que había gastado más de lo que traía, porque a toda esta misericordia y liberalidad se extiende la caridad de estos Padres, que dan su libertad por la ajena y se quedan cautivos por rescatar cautivos”

Es ampliamente conocido, porque lo relató él mismo en varias ocasiones, el rescate más famoso que los trinitarios realizaron en toda su historia: el 19 de septiembre de 1580, Juan Gil, Redentor General, consiguió reunir los 500 ducados de oro exigidos por el rey de Argel para liberar al cautivo Miguel de Cervantes Saavedra, que después ganaría fama como escritor. El rescate se completó gracias al dinero que dieran su madre y su hermana, que se completó con fondos de la Tertia Pars de los mismos trinitarios y limosnas pedidas a los mercaderes cristianos de la ciudad.

Junto a la obra redentora, los trinitarios ejercieron una importante labor de mediación y diálogo con el mundo musulmán. El hermano trinitario era en sí mismo un signo de diálogo y mediación, no se dejaba nada al azar, su presencia personal: cabalgadura, hábito, cruz trinitaria, así lo demuestran. Entre las menciones documentales de trinitarios como mediadores destaca la bula del papa Gregorio X en 1272 en la que relata cómo por mediación de un hermano de la Orden de la Santa Trinidad de la Casa de San Juan de Acre, el sultán de Egipto había mandado liberar a las mujeres cautivas con sus hijos, apresados todos ellos en los pueblos cercanos y en las costas de Italia, si bien posteriormente el mismo sultán revocó el mandato de liberación de los niños para así impedir un futuro ataque cristiano.

Solidaridad Internacional Trinitaria es la actualización de este espíritu trinitario. Los actos de persecución de cristianos en el mundo contemporáneo, no es un tema que atraiga a los medios de comunicación o a las informaciones de los organismos estatales. Esta actitud ayuda a que la persecución se incremente cada vez más y de forma más rápida. Especialmente, en los últimos años, la libertad religiosa ha entrado en un periodo de grave deterioro. Solidaridad Internacional Trinitaria se centra en la libertad religiosa como un derecho universal. De esta forma, trabajando con comunidades cercanas al carisma de la Familia Trinitaria, busca reflexionar sobre los principios fundamentales de toda persona.

SIT parte como una decisión de la Orden Trinitaria pero integra a la totalidad de la Familia Trinitaria. Los miembros de la familia son:

Trinitarias Contemplativas.

Trinitarias de Valence.

Instituto de las Hermanas Trinitarias de Roma.

Instituto de la Santísima Trinidad de Valencia.

Hermanas de la Santísima Trinidad de Madrid.

Religiosas Terciarias Trinitarias de Mallorca.

Laicado Trinitario.

Además en SIT acoge las personas cercanas al carisma de la Familia Trinitaria.