Intención Octubre 2024 – S.I.T. España. Nº 13
Una vez más la ley de la blasfemia en algunos países daña a las personas más vulnerables. La utilización arbitraría de esta ley hace que muchas personas inocentes caigan en las garras de la envidia, el odio y la intolerancia. Kiran lleva más de 3 años encarcelada por la denuncia causada por un mensaje en un medio de comunicación masivo. Unos medios que nos son muy valioso para comunicarnos y cuando son utilizados para el bien y la verdad, sin embargo pueden llegar a ser un “arma de doble filo” cuando su utilización no es correcta. Otra vez tenemos a una madre encarcelada sin poder ver, abrazar y acariciar a sus 4 hijos. No es suficiente que pierda la libertad, parece ser que en algunos sitios el sufrimiento de personas “presuntamente culpable” tiene que hacerse notar ante la sociedad que los condena previamente. No hace mucho que esta mentalidad era global, pero ya en muchos lugares una nueva mirada y nuevas oportunidades hacen que las sociedades se humanicen a través del perdón y la integración. Ya hemos apuntado en este medio que la mayor blasfemia contra Dios es el asesinato. Matar no está justificado con nada desde el punto de vista de los mandamientos de Dios. No hay “peros” en el imperativo “no matarás”. Y en boca del mismos Jesús los que asesinan y atentan contra el mayor regalo de Dios al hombre, la vida, tendrán un juicio ante Dios más duro. Tal cual ellos mismos la aplicaron. Tengamos presente a todas las personas inocentes que están esperando en el corredor de la muerte al igual que JESÚS estuvo.

