Desde el inicio de la guerra en octubre de 2023, la comunidad cristiana en Gaza ha enfrentado desafíos sin precedentes. Más de 400 cristianos palestinos se refugiaron en la iglesia de la Sagrada Familia en Gaza, buscando protección ante los constantes bombardeos y la devastación en la región. Sin embargo, la posibilidad de regresar a sus hogares se ha vuelto cada vez más remota debido a la destrucción generalizada y las continuas hostilidades.
La vida en el refugio temporal de la iglesia es extremadamente difícil. Los refugiados enfrentan escasez de agua, alimentos y medicinas, y las condiciones de hacinamiento agravan la situación. El padre Gabriel Romanelli, párroco de la Sagrada Familia, ha destacado la gravedad de la situación, señalando que incluso tareas simples, como obtener un vaso de agua, se han convertido en desafíos monumentales.
Además de las dificultades logísticas, la comunidad cristiana ha sufrido pérdidas humanas significativas. Un ataque aéreo en la iglesia ortodoxa de San Porfirio resultó en la muerte de 17 personas que buscaban refugio allí. Estos incidentes han incrementado el temor y la incertidumbre entre los cristianos de Gaza, muchos de los cuales dudan sobre la posibilidad de regresar a sus hogares destruidos.
La situación se complica aún más por las restricciones de movimiento impuestas en la Franja de Gaza. Incluso si las condiciones de seguridad mejoraran, la reconstrucción de viviendas y la restauración de servicios básicos requerirían tiempo y recursos significativos, que actualmente son escasos. Mientras tanto, la comunidad internacional ha sido llamada a proporcionar asistencia humanitaria y apoyo para facilitar el eventual retorno seguro de los desplazados a sus hogares.
En resumen, los cristianos de Gaza enfrentan una realidad desalentadora. La combinación de destrucción física, pérdidas humanas y condiciones de vida precarias en los refugios temporales ha creado un entorno en el que el regreso a sus hogares parece, por ahora, inalcanzable. La comunidad sigue aferrada a su fe y esperanza, pero las soluciones concretas aún parecen distantes en medio de la continua adversidad.

