Aumenta la violencia y discriminación contra cristianos en India en 2025
La persecución contra cristianos en India sigue en ascenso y preocupa cada vez más a organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos. Informes recientes documentan un patrón sostenido de ataques, violencia verbal y física, además de discriminación institucional y social contra esta minoría religiosa, que representa alrededor del 2,3 % de la población en un país de más de 1.400 millones de habitantes.
Según datos de organizaciones como la Evangelical Fellowship of India y el United Christian Forum, en los primeros siete meses de 2025 se han registrado cientos de incidentes de violencia y hostigamiento contra cristianos en más de 20 estados, con un promedio de aproximadamente dos ataques al día. Las agresiones incluyen palizas, ataques a iglesias, amenazas bajo leyes estatales contra la “conversión forzada” y actos de intimidación que dificultan el libre ejercicio de la fe.
La situación ha sido objeto de debate en foros internacionales. En el Parlamento Europeo, expertos y defensores de derechos humanos destacaron la escalada de violencia y exhortaron a las autoridades indias a reforzar la protección de las minorías religiosas, subrayando que estos ataques no solo son aislados sino parte de una tendencia preocupante.
Casos concretos reflejan esta realidad: en algunas regiones, grupos extremistas han agredido a fieles durante servicios religiosos o protestas pacíficas, y se han reportado múltiples incidentes donde comunidades cristianas han sido atacadas por rechazo a abandonar su fe.
Aunque India tiene una Constitución que garantiza la libertad religiosa, activistas señalan que la aplicación desigual de la ley, junto con discursos nacionalistas excluyentes, ha contribuido a un clima de impunidad que alienta la violencia contra los cristianos.
La comunidad internacional y grupos de derechos piden medidas efectivas para proteger los derechos fundamentales de todos los ciudadanos, independientemente de su credo, y evitar que la discriminación continúe escalando.

