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El odio hacia los cristianos se cobra la vida de un pastor en Nigeria

El reverendo Dauda Bature, pastor de la Iglesia Evangélica Winning All en Nariya, del Área de Gobierno Local de Igabi, fue secuestrado el pasado 8 de noviembre mientras trabajaba en su granja. Diez días más tarde, los secuestradores también secuestraron a su esposa cuando estaba entregando el rescate porque, según ellos, la cantidad era insuficiente.

A ella la liberaron el 6 de diciembre para que buscara más dinero, pero el secretario de la iglesia, que se había hecho cargo de las negociaciones con los secuestradores, recibió dos días después la noticia de que el pastor había sido asesinado.

“Lo que esto significa es que los bandidos se han vuelto muy crueles y brutales con sus víctimas. Ya no tienen piedad”, dijo a Sahara Reporters el presidente de la Asociación Cristiana de Nigeria en Kaduna, el reverendo Joseph Hayab.

“Esto demuestra que nuestro gobierno tiene que triplicar lo que está haciendo. Esta gente no puede ser derrotada mediante la retórica, sino con otro tipo de acciones. A pesar de las medidas tomadas, siguen con su maldad”.

Según afirman los voluntarios que trabajan allí, Nigeria está sufriendo una pandemia de violencia, las comunidades cristianas se han visto muy afectadas. “La mayor parte de esta violencia se produce en el norte, en forma de ataques de Boko Haram; la escisión de Boko Haram del Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP); militantes fulani y bandidos armados; pero también se está extendiendo al sur”.

La situación es cada vez más difícil y ni las autoridades ni los cuerpos de seguridad hacen nada por proteger a la minoría de cristianos nigerianos, por respetar su libertad y sus derechos humanos.

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