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El Papa recalca la importancia de que la vacuna contra el Covid-19 sea universal

El Papa Francisco ha aprovechado el discurso de Navidad para hacer hincapié en que debe haber vacunas para todos frente al “individualismo radical” y los nacionalismos. Así, uno de los grupos que más ha sufrido con la pandemia del Covid-19.

A sus problemas anteriores de persecución y violencia se ha sumado la desventaja de ser una minoría. Por un lado, cuando necesita ayuda para cubrir sus necesidades básicas de alimentación e higiene, les obligan a renunciar a su fe cristiana para recibir esas ayudar; y por otro lado, el extremismo islámico ha hecho creer y ha intentado correr la voz de que el coronavirus es un “invento occidental contra el Islam” o “el castigo de Alá contra aquellos que han aceptado el cristianismo y se han apartado del Islam”, por lo que a los cristianos se les aparta y se les aísla con un mayor riesgo a que sean los que se contagien del virus.

En estas circunstancias, el Papa ha recordado la importancia de que las vacunas lleguen a todos y más, a los más vulnerables. En sus palabras, ha querido expresar un mensaje de esperanza: “En este tiempo de oscuridad y de incertezas por la pandemia, surgen luces de esperanza como el descubrimiento de las vacunas, pero para que estas luces puedan iluminar y llevar esperanza a todo el mundo, deben estar a disposición de todos”.

El Pontífice pidió que los “nacionalismos cerrados” no se interpongan en el acceso universal a la vacuna y no nos impidan vivir “como la verdadera familia humana que somos”. Y agregó: “No podemos dejar que el virus del individualismo radical nos venza y nos haga indiferentes al sufrimiento de otros hermanos y hermanas”. También reclamó que en el reparto de las inyecciones para frenar el virus “las leyes del mercado y las patentes” no se antepongan a “las leyes del amor y de la salud de la humanidad”.

Por eso, debe ser una prioridad que los cristianos perseguidos de todo el mundo reciban la vacuna y no deban someterse a las exigencias que les obliga a renunciar a su fe.

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