Siria, entre los países donde más se agrava la persecución de los cristianos tras el cambio de régimen
La situación de los cristianos en Siria ha empeorado de forma significativa durante los últimos meses, hasta el punto de convertirse en uno de los países donde más rápidamente ha aumentado la persecución religiosa. Así lo reflejan diversos informes internacionales, que atribuyen este deterioro al clima de inseguridad y al auge de grupos islamistas tras la caída del régimen de Bashar al-Asad.
Siria está entre los diez países más peligrosos para profesar la fe cristiana, un salto sin precedentes respecto a años anteriores. Según informaciones que llegan desde el país, el incremento de la violencia, las amenazas y las restricciones a la libertad religiosa ha elevado al país a un nivel de persecución considerado “extremo”.
Uno de los episodios que marcó este cambio fue el atentado suicida perpetrado contra la iglesia de Mar Elías, en Damasco, durante una celebración religiosa. El ataque dejó más de una veintena de fallecidos y decenas de heridos, sembrando el temor entre una comunidad cristiana que ya había visto reducir drásticamente su población desde el inicio de la guerra civil.
Las organizaciones que monitorizan la libertad religiosa advierten de que la preocupación va más allá de los atentados. En distintas zonas del país, los cristianos denuncian dificultades para celebrar el culto con normalidad, presiones sociales y un creciente temor a que los grupos extremistas ganen influencia en las instituciones locales. A ello se suma la emigración constante de familias cristianas, que buscan estabilidad tras más de una década de conflicto.
Antes del inicio de la guerra, Siria contaba con alrededor de un millón y medio de cristianos. Hoy, las estimaciones reducen esa cifra a unos 300.000 fieles, lo que convierte a la supervivencia de estas comunidades históricas en una de las principales preocupaciones de las organizaciones dedicadas a la defensa de la libertad religiosa.

