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Un joven cristiano muere por proteger su iglesia en Pakistán

En esta ocasión, viajamos hasta India donde los padres de un joven buscan la beatificación de su hijo tras morir protegiendo una iglesia. En datos, tres de cada cuatro cristianos de la India (es decir, 14 millones sobre 18 millones de adultos cristianos) son realmente devotos. La población del sur del país (especialmente la hindú) es bastante menos religiosa que en el norte (solo un 30% de hindúes sureños rezan cada día).

El cristianismo es allí una minoría que quizá se acerca al 2,5% de la población: sumar los católicos, protestantes y ortodoxos orientales (siríacos y malabares) aporta probablemente algo menos de 30 millones de fieles (incluyendo niños), de los que unos 20 millones serían católicos y 10 millones serían protestante o bien orientales. Es posible que en lo que va de siglo el número de cristianos (no el porcentaje) haya crecido un 50%.

Aunque sólo un 10% de ellos declaren sufrir persecución o presiones, serían 3 millones de cristianos presionados o acosados en el día a día, lo que supone un gran número de personas.  Uno de ellos fue Akash Bashir, un joven católico que murió al evitar que un terrorista suicida atacara la iglesia de San Juan durante una Misa.

El 15 de marzo de 2015, terroristas suicidas atacaron dos iglesias del área de Youhanabad, el barrio cristiano de Lahore, capital de la provincia de Punjab (Pakistán). Las explosiones dejaron al menos 20 personas muertas y 80 heridas. Una de ellas era la iglesia de San Juan, donde asistía Akash, un joven pakistaní que se había ofrecido junto a otros hombres a resguardar el templo de posibles ataques terroristas.

La madre de Akash relató que su familia se mudó a Youhanabad en 2008 y en noviembre de 2014 su hijo “se unió al grupo de voluntarios que velaban por la seguridad de nuestra iglesia”.

Según publica Aciprensa, el joven católico murió durante la Cuaresma. La fundación relató que el día del atentado de 2015, Akash iba a controlar el ingreso al templo ubicado desde una “cierta distancia”, pero “insistió en colocarse en la puerta de la iglesia”. El atentado suicida que acabó con la vida de Akash ocurrió durante una Misa. Según señala ACN, las últimas palabras de Akash dirigidas al terrorista suicida fueron: “Moriré, pero no te dejaré entrar en la iglesia”.

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